Preguntas frecuentes
¿Tengo que tirar la ropa que no es mi color? Casi nunca
Si tengo que tirar la ropa que no es mi color es la primera pregunta de casi todo el mundo al ver su paleta, y la respuesta tranquiliza: casi ninguna prenda se tira, se cambia de sitio. Aquí van las tres salidas y el único caso que no tiene arreglo.

Tengo que tirar la ropa que no es mi color: tres salidas
Tengo que tirar la ropa que no es mi color es una pregunta con una respuesta tranquilizadora: casi nada se tira
.Bájala de sitio
Si el color no es tuyo, que vaya abajo o en el bolso.
Ponle algo tuyo cerca
Pañuelo, camiseta clara o collar entre la prenda y la cara.
Guárdala para otra temporada
Con bronceado o con otro pelo, muchas vuelven a funcionar.

Los tres factores que deciden tu paleta
Por qué casi nunca hay que tirar nada
La colorimetría solo tiene efecto real en la franja que va del pecho a la cara, porque es ahí donde el color se refleja en la piel. Un pantalón, una falda o un bolso del color equivocado no te apagan: simplemente están lejos. Eso ya salva más de la mitad del armario que la gente pensaba descartar.
Salida uno: cambiarla de sitio
Si tienes una blusa verde militar y ese verde no es tuyo, ese mismo verde en pantalón funciona perfectamente. La regla es sencilla: lo que no te favorece, de cintura para abajo. Y si es un abrigo, que se abra y deje ver algo tuyo en el cuello.
Salida dos: poner algo tuyo en medio
Un pañuelo de seda, una camiseta clara asomando por el escote o un collar ancho hacen de barrera entre la prenda y tu cara. El ojo lee el color que está pegado a la piel, no el de toda la prenda. Es el truco más antiguo del oficio y funciona con casi todo.
Salida tres: esperar a otra temporada
Con la piel bronceada, el contraste cambia y colores que en enero te apagaban pueden funcionar en agosto. Lo mismo si cambias el color del pelo. Antes de tirar, guarda la prenda un año y vuélvetela a probar: la sorpresa es frecuente.

El único caso sin arreglo
Una prenda de un color muy saturado y muy contrario a tu temperatura, que además vaya cerrada al cuello y no admita nada encima ni debajo: un jersey de cuello alto en un tono que te apaga. Ahí sí, lo razonable es regalarla o venderla.
Qué hacer con lo que sí dejas ir
Venderla de segunda mano, regalarla a alguien de la temperatura contraria —a quien probablemente le siente de maravilla— o donarla. Tirar a la basura una prenda en buen estado no es una decisión de colorimetría, es un desperdicio.
El orden correcto para revisar el armario
Empieza por las prendas que tocan la cara: camisetas, camisas, blusas, jerséis y bufandas. Ahí es donde el análisis cambia algo. Los pantalones, faldas y zapatos se revisan al final y casi todos se quedan. Hacerlo al revés es lo que genera la sensación de tener que tirarlo todo.
No compres para reemplazar de golpe
Renovar el armario entero de una vez es caro y casi siempre innecesario. Lo eficaz es sustituir solo las prendas de cara conforme se gasten, empezando por las que más te pones. En un año, el armario se ha ajustado solo sin un gasto notable.
El caso de las prendas caras
Con un abrigo o una chaqueta cara del color equivocado, la salida casi siempre es el cuello: una bufanda o un pañuelo de tu color sobre la solapa cambia todo lo que se ve desde el pecho hacia arriba. Una prenda de abrigo se lleva abierta la mitad del tiempo, así que lo que asoma por dentro manda tanto como ella.
Lo que de verdad sobra en un armario
No es la ropa del color equivocado: es la que no te queda bien de talla, la que está gastada y la que solo combina con otra prenda concreta. Esas tres categorías ocupan más sitio que el color, y ninguna tiene que ver con la colorimetría.
Antes de empezar, ten esto en cuenta
- No decidas con luz artificial: mira las prendas con luz de día.
- Pruébate la prenda antes de descartarla, no la juzgues en la percha.
- Si dudas, guárdala un año antes de sacarla del armario.
Mitos y realidades sobre el color que te favorece
Preguntas frecuentes
Sobre el diagnóstico
¿Tengo que tirar la ropa que no es de mi paleta?
Casi nunca: se baja de sitio o se acompaña de algo tuyo.
¿Y si es una prenda que toca la cara?
Un pañuelo o una camiseta clara debajo lo resuelven.
¿Qué prendas sí conviene dejar ir?
Las de cuello alto en un color saturado y contrario a tu temperatura.
Sobre el día a día
¿Por dónde empiezo a revisar el armario?
Por camisetas, camisas, blusas, jerséis y bufandas.
¿Tengo que comprar todo de nuevo?
No: sustituye solo las prendas de cara según se gasten.
¿Cómo sé cuál es mi paleta?
Con el test de colorimetría, que mide subtono y contraste.
En resumen
Tengo que tirar la ropa que no es mi color es una pregunta con una respuesta tranquilizadora: casi nada se tira. Lo que no te favorece baja de sitio, se acompaña de algo tuyo o espera a otra temporada. La colorimetría sirve para comprar mejor, no para vaciar armarios.
Sal de dudas con una foto
El análisis mide tu subtono, tu profundidad y tu contraste y te dice cuál de las doce estaciones es la tuya, con la paleta completa y los colores que combinan contigo.
Hacer el test de colorimetría